El Emprendimiento: La Única Alternativa Viable para el Futuro del Trabajo
Porqué Emprender es la única opción viable que veo para el futuro del trabajo, la realización personal y profesional del ser humano, y la felicidad de nuestra raza.
La semana pasada vi una entrevista que precipitó que escribiera un post que tenía en mi cabeza hace mucho rato. El Dr. Roman Yampolskiy, experto en seguridad de IA con dos décadas de experiencia, presentaba una visión del futuro tan radical que inicialmente me pareció exagerada. Pero mientras más analizaba sus argumentos, más me daba cuenta de que no estaba describiendo ciencia ficción: estaba haciendo matemática básica.
Siempre he sido emprendedor - nunca he trabajado en una empresa que no haya fundado. Durante años he sentido que el emprendimiento era la mejor opción para navegar la incertidumbre del futuro. Lo que hizo el video de Yampolskiy fue cristalizar algo que intuía pero no había logrado articular con claridad: ya no se trata de la mejor opción para mi, sino de la única opción viable para todos en el futuro.
El emprendimiento no es una alternativa de carrera entre muchas otras. Es literalmente la única salida para navegar el futuro incierto del trabajo que se aproxima.
Y tenemos muy poco tiempo para prepararnos.
La Magnitud Real del Problema
Yampolskiy no predice el típico "algunos trabajos van a cambiar". Expone algo mucho más radical: 99% de desempleo en los próximos 5-10 años. No el 10% de una recesión severa. Noventa y nueve por ciento.
Sus argumentos son simples pero devastadores:
Para 2027, tendremos Inteligencia General Artificial (AGI) que puede realizar cualquier tarea cognitiva mejor que los humanos. Para 2030, robots humanoides con suficiente destreza para competir con humanos en trabajos físicos. Esto no es especulación - es lo que predicen tanto los mercados de predicción como los CEOs de las principales empresas de IA.
Imagina tener empleados que:
Nunca se enferman
No alegan, no se quejan y siempre hacen lo que es mejor para la organización.
Trabajan 24/7 sin descanso
No piden aumentos
Mejoran constantemente
Cuestan una fracción de un salario humano
Si eres dueño de una empresa, ¿contratas humanos o AIs? La respuesta es obvia.
Pero aquí está el verdadero cambio de paradigma: en el mundo del pasado, cuando se automatizaba un trabajo, había otros trabajos disponibles. La automatización creaba oportunidades en otros sectores. Esta vez es diferente. Estamos automatizando la inteligencia misma. No hay "otro sector" cuando la IA puede hacer todo tipo de trabajo intelectual y el que requiere algún tipo de habilidad física.
Como dice Yampolskiy: "Si todos los trabajos van a ser automatizados, entonces no hay plan B. No puedes reentrenarte."
La Paradoja de la Liquidez de Carrera
Para entender por qué el emprendimiento no es solo una opción sino una necesidad estratégica, necesitamos repensar cómo funcionan las carreras profesionales.
Imagina dos candidatos: Juan, con 4 años en McKinsey, y Gracia quien pasó dos años en una startup de IA, luego dirigió operaciones para una ONG en Asia, y ahora trabaja en una campaña política.
Juan representa lo que podríamos llamar una "carrera líquida" - fácil de valorar, predecible, con trayectorias claras. Los empleadores saben exactamente qué están comprando. Pueden estimar su salario con precisión. Su experiencia es tan estandarizada que puede cambiarse de país o industria con relativa facilidad.
Gracia, por el contrario, tiene una "carrera ilíquida" - difícil de valorar rápidamente, impredecible, pero potencialmente mucho más valiosa para el tipo de problemas complejos que enfrentaremos en los próximos años.
Aquí está la paradoja: las carreras "líquidas" que parecen más seguras son precisamente las más vulnerables a la automatización.
¿Por qué? Porque su misma predictibilidad las hace fáciles de sistematizar y automatizar. McKinsey ya está usando IA para hacer análisis que antes requerían consultores junior. Los bancos de inversión están automatizando la creación de presentaciones y modelos financieros. Los bufetes de abogados usan IA para investigación legal.
Mientras tanto, las carreras "ilíquidas" como el emprendimiento son inherentemente más resistentes porque:
No siguen patrones predecibles que la IA pueda aprender fácilmente
Requieren navegación de ambigüedad que las máquinas aún no dominan
Permiten construir combinaciones únicas de habilidades (lo que Scott Adams llama "talent stacks")
Se adaptan constantemente a nuevas circunstancias y oportunidades
La ironía es que lo que hace al emprendimiento parecer "riesgoso" - su impredecibilidad y variabilidad - es precisamente lo que lo hace resiliente ante la automatización.
Replanteando el "Riesgo" del Emprendimiento
Aquí es donde la desesperanza se convierte en oportunidad estratégica, pero necesitamos repensar nuestra definición de "riesgo".
Tradicionalmente vemos el emprendimiento como riesgoso y el empleo como seguro. Pero esa ecuación se está invirtiendo rápidamente.
El 90% de startups fracasan - en circunstancias normales, esa estadística desalentaría a cualquiera. Pero cuando la alternativa es un 99% de probabilidad de perder tu empleo por automatización, de repente un 10% de probabilidad de éxito emprendedor se ve muy atractivo.
Los empleados son vulnerables porque dependen de que otros les den trabajo. Los emprendedores crean su propio trabajo. Esta diferencia fundamental se vuelve crítica cuando la automatización masiva se acelera.
Considera estos factores:
Control del timing: Las grandes empresas van a automatizar empleados agresivamente porque tienen presiones de costos y de sus accionistas. Los emprendedores pueden elegir cómo y cuándo integrar IA en sus procesos. Pueden usar la IA como herramienta para potenciar su trabajo, no para reemplazarlos.
Flexibilidad para pivotear: Cuando un sector se automatiza completamente, los emprendedores pueden cambiar de dirección rápidamente. Los empleados necesitan que alguien más cree nuevas oportunidades para ellos.
Ventaja paradójica: Mientras las empresas tradicionales usan IA para reducir costos eliminando empleados, los emprendedores usan IA para hacer cosas que antes eran imposibles para una persona sola.
Construcción de "talent stacks" únicos: En carreras tradicionales, desarrollas habilidades en secuencia predecible. En el emprendimiento, puedes construir combinaciones únicas de experiencias que, cuando se combinan, crean valor que es mayor que la suma de las partes.
Además, los emprendedores que fracasan no desaparecen del mapa. Muchos vuelven a re emprender, y la evidencia sugiere que la experiencia - incluso la experiencia de fracaso - puede ser valiosa para futuros intentos. El emprendimiento es una habilidad que se desarrolla con la práctica.
En términos de teoría financiera, estamos ante "carreras ilíquidas" que típicamente ofrecen mayores retornos porque la mayoría de la gente evita la incertidumbre que conllevan.
La Democratización Sin Precedentes
Y justo cuando más necesitamos estas carreras "ilíquidas", la IA las está democratizando como nunca antes.
La IA ha democratizado capacidades que antes requerían equipos completos:
Desarrollo de software: Un emprendedor puede crear aplicaciones complejas con herramientas de IA sin saber programar
Marketing digital: Campañas publicitarias que antes requerían agencias se pueden crear desde la casa
Diseño: Logotipos, sitios web, materiales de marketing - todo generado por IA
Análisis de mercado: Investigación que antes costaba miles de dólares ahora se puede hacer en minutos
Validación de ideas: Crear prototipos y MVPs es más rápido y barato que nunca
Un solo emprendedor en 2025 tiene las herramientas que hace 10 años solo tenían empresas con presupuestos de millones. Esta democratización está ocurriendo justo cuando más la necesitamos.
Como analicé en mi artículo anterior sobre la nueva lógica del AI VC, esta transformación está cambiando la matemática fundamental del emprendimiento: las startups ya no necesitan $2-5 millones para llegar a product-market fit. Pueden partir con $200-500K, e incluso en países como Chile, con financiamiento gubernamental gratuito. Con ese capital es suficiente para validar una idea y generar ingresos en meses, no años.
La barrera de entrada más grande al emprendimiento - el capital inicial - se está evaporando justo cuando más lo necesitamos.
Pero hay otro factor crucial: las carreras ilíquidas permiten que los "raros" - aquellos que no encajan perfectamente en estructuras corporativas tradicionales - aprovechen sus fortalezas únicas. En una startup, importa menos si tienes problemas con la burocracia corporativa o si tu estilo de comunicación es poco convencional. Lo que importa es si puedes crear valor tangible y resolver problemas reales.
La Crisis del Sistema Educativo
Pero aquí viene el problema más urgente: nuestro sistema educativo está preparando estudiantes para un mundo que ya no va a existir.
Durante 13 años - desde los 5 hasta los 18 años - nuestros niños aprenden a ser buenos empleados: seguir instrucciones, memorizar información, trabajar en horarios fijos, buscar la respuesta "correcta" que quiere escuchar la autoridad.
Exactamente las habilidades que la IA domina.
Mientras tanto, las habilidades emprendedoras - identificar problemas, crear soluciones, tomar riesgos calculados, tolerar la incertidumbre, iterar rápidamente - brillan por su ausencia en la mayoría de currículums.
No estoy exagerando cuando digo que necesitamos 100 veces más emprendedores de los que producimos actualmente. Y tenemos exactamente una generación - 13 años - para hacer este cambio.
Algunos países ya comenzaron. Babson College, rankeado #1 en emprendimiento en Estados Unidos por U.S. News & World Report durante 28 años consecutivos, ofrece certificaciones para profesores en educación emprendedora. La Comisión Europea ha desarrollado lineamientos específicos y marcos como EntreComp para enseñar emprendimiento desde la escuela primaria. En Zimbabue, el School Entrepreneurship Education Program (SEEP) lleva estudiantes de 13-19 años a través de un viaje emprendedor práctico de 12 semanas.
Pero la mayoría de sistemas educativos siguen operando como si fuéramos a graduar estudiantes para trabajar en fábricas del siglo XX.
El Momento de Decisión es Ahora
Aquí viene la parte incómoda: no podemos permitirnos gradualismo.
La adopción de tecnología sigue patrones predecibles - la famosa curva de "Crossing the Chasm". Esto nos da esperanza de que la automatización masiva no ocurrirá de la noche a la mañana. Los humanos son el cuello de botella en la velocidad de adopción.
Pero esa ventana no es infinita. Cada día que pasa sin reestructurar fundamentalmente cómo preparamos a las nuevas generaciones es un día perdido.
Los que emprendan en los próximos 5-10 años tendrán una ventaja única: podrán usar IA como herramienta mientras la mayoría aún no sabe cómo aprovecharla. Podrán construir negocios resilientes antes de que la automatización masiva transforme por completo el mercado laboral.
Pero solo si empezamos ya.
Una Generación en Juego
Tengo una convicción que me quita el sueño: si no multiplicamos por 100 la cantidad de emprendedores que salen del sistema educativo, vamos a tener una generación completamente desprevenida para la realidad que les espera.
No es una exageración dramática. Es matemática simple:
13 años para transformar el sistema educativo
Una generación completa pasará por ese sistema
Después será demasiado tarde
Por eso escribo esto. Por eso busco llegar a educadores, padres, tomadores de decisión. Porque es la única salida que veo posible para enfrenar los desafíos del futuro.
Porque la alternativa - graduar estudiantes para un mundo laboral que ya no existirá - es inaceptable.
La Elección es Clara
El emprendimiento no es una opción romántica para "seguir tus sueños". Es una estrategia de supervivencia para un futuro donde ser empleado tradicional simplemente no será viable para la inmensa mayoría.
Les recomiendo ver la entrevista completa de Roman Yampolskiy. Sus argumentos son extremos, pero válidos. En mi opinión, esto no pasará con la velocidad que Yampolskiy predice porque los seres humanos seremos la gran piedra de tope. Sin embargo concuerdo con que esto es inevitable y que, tarde o temprano, nos enfrentaremos a una situación que vale la pena analizar con anticipación: Estamos en un punto de inflexión histórico que requiere respuestas igual de históricas.
No podemos preparar estudiantes para el mundo de ayer esperando que funcione en el mundo de mañana. La magnitud de los cambios que estamos viviendo, sencillamente requiere que miremos el problema de una manera totalmente diferente a la que hemos visto los problemas en la historia de la humanidad.
El emprendimiento es nuestra respuesta. La educación emprendedora es nuestro vehículo. Y el tiempo se nos está agotando.
La pregunta no es si esto va a pasar. La pregunta es si vamos a estar preparados cuando pase.


Muy wena reflexión, Francisco 🔥. Me hace sentido que el empleo dejó de ser la apuesta segura.. lo desafiante (y entretenido) será tratar de adelantarnos a lo que viene y estar preparados.